
Con estas palabras, Dña. Pilar nos ha querido decir adiós. No es un adiós triste, es un adiós lleno de júbilo de quien ha cumplido con una labor muy importante, la de formar a innumerables personas, y con el que cierra una etapa de su vida.
Decimos adiós a nuestra compañera sabiendo lo importante que ha sido nuestro centro para ella, y la cantidad de malaheños, escuceños, y venteños que han conocido las matemáticas, y muchas otras lecciones de vida, gracias a ella.
A continuación, os dejamos la despedida que ha hecho nuestro Director a Dña. Pilar.

Pilar, gracias por tu dedicación y compañerismo. Que sepas que, aunque no sea una despedida triste, dejas un gran vacío entre nosotros, y siempre vas a estar presente en la vida diaria de nuestro centro, ya que la sala de profesores llevará tu nombre.
Hasta siempre Pilar












